sábado, 13 de abril de 2013

Procedimientos que conducen a ideas y concepciones relacionadas con la ciencia



Suele ser motivo de discusión de los didactas, si la construcción del saber producido en el campo de la ciencia, esta relacionado con la concepción que tiene el docente del saber respectivo, también es motivo de preocupación, las transformaciones que realiza sobre el saber a enseñar, ya que el docente al manejar el sistema didáctico, será quien haga la selección y tratamiento de los contenidos académicos, o saber enseñado, que indiscutiblemente son contenidos didácticos, que posibilitan al alumno como ser social. En atención a este planteamiento, el presente ensayo pretende analizar en profundidad el saber enseñado por el docente, tomando como punto referencial sus concepciones sobre la ciencia o disciplina, que transformará en saber enseñado, entendiendo éste como un escenario complejo conformado por diferentes saberes: los saberes de las disciplinas, los saberes profesionales (comprendiendo la ciencia de la educación y la pedagogía) y los saberes de la experiencia cotidiana y como asume el proceso de transposición didáctica.

La Ciencia estudia la Naturaleza. Es la respuesta a la enorme curiosidad mostrada por el hombre, desde la antigüedad más remota, en todas las civilizaciones del planeta, a conocer el entorno que le rodea, describir sus fenómenos y tratar de poner un orden y una explicación, a veces razonable, a veces exotérica, de todo lo que en ella observaba. Al principio de la civilización, se manifestaban todas estas observaciones mediante el arte (rupestre, megalítico...) y en los comportamientos religiosos y rituales, siendo los sacerdotes y magos los depositarios de estos saberes, guardados celosamente.
El origen de la ciencia como conocimiento racional de la naturaleza, es muy profundo en el tiempo y se confunde con otras actividades humanas como el arte, la agricultura, la religión, la tecnología primitiva, etc., pero la Ciencia como actividad sistemática de estudio racional del mundo natural y su consiguiente aprovechamiento en beneficio del hombre, comienza a desarrollarse en el s. XVII, alcanzando en la época actual un crecimiento espectacular.



  Las percepciones e interpretaciones de los fenómenos naturales están fuertemente condicionadas por las creencias personales y culturales. Por tanto, a la hora de construir una teoría que explique los fenómenos observados, es necesario dotarnos de unos criterios que tiendan a minimizar estas influencias subjetivas. Este conjunto de procedimientos es lo que se ha venido denominando método científico, el proceso por el que los científicos tratan de construir una representación correcta del mundo, entendiendo por correcta, que sea fiable, consistente y libre de cualquier arbitrariedad
Las diferentes fases del método científico, se fueron introduciendo a lo largo de muchos años de investigación, en el método de trabajo de científicos y experimentadores. La existencia de un método científico general se manifiesta en el s. XVII, con Francis Bacon y René Descartes, que defendieron procesos inductivos y deductivos respectivamente. Esta supeditación al método a utilizar fue superada por Galileo Galilei, que aporta al método científico sus componentes principales: proponer hipótesis y someterlas a comprobaciones experimentales, aunque nunca llegó a enunciarlo como tal y sólo se limitó a ponerlo en práctica.

El método científico se ha perfeccionado desde su origen adaptándose al progreso del trabajo científico. Otras muchas ramas del saber como las ciencias sociales y humanas han adoptado el método científico en su desarrollo, habiéndose convertido en un método universal.
Podemos considerar cuatro etapas fundamentales en el método científico:
1. Observación y descripción de un fenómeno o grupo de fenómenos.
2. Formulación de una hipótesis que explique el fenómeno,
3. Uso de las hipótesis para predecir la existencia de otros fenómenos o para predecir cuantitativamente los resultados de nuevas observaciones.
4. Realización de experimentos que permitan contrastar las predicciones

No obstante, no podemos hablar de un sólo método científico como forma de proceder en el campo de la ciencia, pues el proceso de descubrimientos científicos ha sido, en realidad muy variado. Sin embargo, sí podemos considerar el método científico expuesto anteriormente como un modelo en la forma de construir una teoría científica que engloba las dos características fundamentales de la tarea científica: la observación y la experimentación.
- Observación: El primer paso del método científico consiste simplemente en la observación de un fenómeno. Ésta ha de ser sistemática, de tal modo que podamos obtener la información adecuada que nos permita registrar los aspectos más relevantes de lo observado. Esto conduce a uno de los aspectos característicos de las ciencias experimentales: el proceso de medida. En consecuencia, debemos seleccionar aquellas magnitudes que sean relevantes en el fenómeno observado y que a su vez puedan ser medidas convenientemente y con suficiente precisión.
- Análisis e hipótesis: El siguiente paso consiste en buscar una relación entre dichas magnitudes. Seguidamente podemos elaborar alguna hipótesis que describa y tenga en cuenta la relación encontrada entre las magnitudes medidas. Estas hipótesis las usaremos para predecir los resultados en situaciones en las que no se han realizado medidas todavía.
- Experimentación: En las ciencias experimentales, los experimentos tienen la última palabra. Si estos no confirman las hipótesis de partida, éstas deben ser rechazadas o modificas. Por el contrario, si los experimentos corroboran una hipótesis, entonces puede ser considerada como una teoría o ley de la naturaleza. No obstante, si los resultados están en contradicción con las predicciones de una teoría bien establecida ésta deber ser descartada y no puede ser considerada como una descripción de la realidad. Ahora bien, la vieja teoría puede seguir siendo aplicada de dentro de un margen determinado de valores de algunos parámetros. Es el caso de las leyes de la mecánica clásica en el rango de velocidades mucho más pequeñas que la velocidad de la luz.
 

 

LOS GRANDES CAMBIOS: LAS REVOLUCIONES CIENTÍFICAS
Los mecanismos mediante los cuales se produce el crecimiento de la ciencia han sido objeto de estudio por parte de los historiadores de la ciencia. Una de las obras más influyentes en este campo es sin duda La estructura de las revoluciones científicas de Thomas S. Kuhn. Según este físico e historiador en el desarrollo de una ciencia es necesario distinguir entre períodos de ciencia normal y revoluciones científicas. Así, una disciplina científica atraviesa distintas etapas: la etapa pre-paradigmática, la etapa de ciencia normal, la aparición de la anomalía y la crisis, y el nacimiento y asimilación de un nuevo paradigma.

La etapa pre-paradigmática
Largo período de tiempo caracterizado por una investigación algo rudimentaria y sin una dirección clara. Varias escuelas de pensamiento compiten entre ellas, con concepciones fundamentalmente diferentes de los problemas básicos de la disciplina, los métodos que deberían ser usados para la resolución de los problemas y los problemas que han de ser resueltos. Cada científico se siente obligado a construir su propio campo de investigación desde el principio, siendo completamente libre de elegir las observaciones y experimentos que permitan sostener su teoría.
Un ejemplo de esta situación es el estado en el que se encontraba la óptica física desde la antigüedad hasta el s. XVII, especialmente en la descripción adecuada de la naturaleza de la luz. A falta de una opinión única aceptada y generalizada, muchas escuelas seguían las teorías epicúreas, aristotélicas o platónicas. Para algunos, la luz estaba compuesta de partículas que emanan de los cuerpos materiales, para otros, era una modificación del medio existente entre el objeto y el ojo; y otros la explicaban en términos de interacción entre el medio y una emanación del ojo.

La ciencia normal
Entre estas escuelas de pensamiento, puede surgir una que domine la disciplina. Los miembros de esta disciplina se reúnen alrededor de cierta escuela que es capaz de resolver muchos de los problemas propios de la materia y que plantea líneas claras de investigación futura. Se inicia así una etapa de ciencia normal.
La ciencia normal es la investigación basada en una o más realizaciones pasadas que alguna comunidad científica posterior reconoce, durante cierto tiempo, como fundamento para su práctica posterior. Es lo que Kuhn denomina paradigma. Así, la ciencia normal se caracteriza por la aprobación unánime de un paradigma particular por parte de los miembros de una determinada disciplina.
El concepto de paradigma engloba tanto a la teoría como a sus aplicaciones y los medios instrumentales necesarios para el desarrollo de la práctica científica. Un paradigma alcanza su status como tal si tiene más éxito que sus competidores para explicar un determinado problema o fenómeno no resuelto hasta el momento por la comunidad científica. No significa esto que el nuevo paradigma tenga un éxito completo o permita resolver satisfactoriamente todos los problemas relacionados: el objetivo de la ciencia normal es ampliar el campo de aplicación del paradigma intentando acoplar los hechos con las predicciones del mismo.

 Aparición de la anomalía y crisis
Los resultados de la ciencia normal contribuyen a aumentar el alcance y la precisión de la aplicación de un paradigma, pero no aspiran a elaborar nuevas teorías. Ahora bien, la investigación científica descubre continuamente fenómenos que no concuerdan con las teorías vigentes. Ante esta situación, los científicos intentan encontrar una solución dentro del marco del paradigma, buscando la solución del problema que se ha convertido en una anomalía.
Si el problema persiste y las soluciones propuestas no alcanzan la aceptación general, se llega a una crisis dentro de la disciplina, llevando al convencimiento general de que se debe proceder a la sustitución del paradigma. Esto conduce a la aparición de diferentes escuelas como las que caracterizan a las etapas pre-paradigmáticas que señalan el final del viejo paradigma. Un ejemplo de esta situación fue la dificultad de explicar mediante la teoría del flogisto el aumento de peso de ciertas sustancias cuando eran quemadas o calentadas.

Nacimiento y asimilación de un nuevo paradigma
Una de las aproximaciones que compiten para resolver una anomalía produce una solución que por su generalidad y perspectivas de investigación futura, produce un seguimiento amplio por la comunidad. Esta solución llega a convertirse en el nuevo paradigma.
Una revolución científica es un episodio de desarrollo no acumulativo que, procedente de una crisis, termina por sustituir un viejo paradigma por otro nuevo. Como en las revoluciones políticas, en las científicas se da como pre-requisito un sentimiento de malfuncionamiento que puede conducir a una crisis.
Aunque en un principio no todos los miembros de la comunidad científica se adhieran al nuevo paradigma, con el tiempo, éste es capaz de resolver tal cantidad de nuevos problemas que la mayoría acaban por aceptarlo.

LOS CIENTÍFICOS Y SUS CONDICIONAMIENTOS SOCIALES
La curiosidad, el deseo de saber sin ningún objetivo práctico, es lo que ha motivado la investigación científica desde sus inicios. Probablemente sea así aún en la actualidad, pero la relación entre ciencia y sociedad es bastante diferente hoy a la existente en el s. XVII. En el pasado había una separación temporal entre el descubrimiento y sus aplicaciones prácticas, existiendo además una diferencia clara entre científicos puros y aplicados. Para los científicos, el objetivo de la investigación era comprender las leyes de la naturaleza, y puesto que estas no se ven afectadas por las emociones y reacciones humanas, éstas no tienen cabida en la ciencia. Convencidos de que la ciencia no tenía nada que ver con la política y que no podían ser culpados de su mala utilización, les llevó a encerrarse en una especie de torre de marfil.
Hoy en día es difícil mantener esta visión idealista de la ciencia. En primer lugar porque la distinción entre investigación pura y aplicada es cada vez más difusa. Las aplicaciones son casi inmediatas, encontradas por los mismos investigadores y frecuentemente marcan sus líneas de trabajo. Por otra parte, cada vez son más los medios necesarios para poder abordar ciertas investigaciones, lo que genera dependencia de la administración pública o de entidades privadas con intereses muy particulares.

Ciencia, política y economía
La necesidad creciente de recursos materiales para desarrollar la investigación ha dado lugar a la gradual pérdida de autonomía y el aumento del grado de dependencia de los poderes públicos y los sectores económicos.
Los científicos compiten con otros grupos sociales para obtener recursos públicos y la administración debe justificar ante la ciudadanía el destino de estos recursos. Así, la dotación de recursos dependerá del atractivo político que despierte determinado campo de investigación y no del atractivo científico o la capacidad de los investigadores.
Por tanto, la imagen que la sociedad se forme de la ciencia es fundamental para el desarrollo de muchos campos científicos. La confrontación con creencias tradicionales religiosas o éticas, o aquellos campos de investigación asociados a tecnologías contaminantes se encontrarán con mayores dificultades políticas.
De ese modo, la escasez de recursos públicos ha provocado el acercamiento de los científicos a las fuentes privadas de financiación (la industria), lo que ha supuesto una disminución de la diferencia entre ciencia básica y aplicada con la consiguiente pérdida de libertad.
En resumen, la idea de separación entre la ciencia, la política y al economía corresponde a una visión idealizada de la ciencia y también probablemente a los deseos de los científicos, pero no responde a la realidad actual.

LAS ACTITUDES CIENTÍFICAS EN LA VIDA COTIDIANA
En la sociedad actual, la ciencia como fuente de conocimiento goza de un gran prestigio, no sólo por su poder para transformar las condiciones de vida del hombre, sino también en la medida que sus conceptos son absorbidos por la cultura general.
Hablamos de ethos de la ciencia para definir el conjunto de valores y reglas que se considera obligatorio para el hombre de ciencia. Obligatorias para la práctica científica, no sólo porque son eficientes, sino también porque se consideran correctas y buenas. Es decir, son prescripciones técnicas pero también morales.
Según Robert K. Merton, el ethos de la ciencia incluye cuatro imperativos: el universalismo, el comunismo, el desinterés y el escepticismo organizado. El universalismo es una expresión de la creencia de que la ciencia es independiente de fronteras, razas o credos. Una teoría científica es aceptada o rechazada independientemente de las características personales o sociales de su ponente. En palabras de Louis Pasteur, “el sabio tiene una patria, la ciencia no”.
El comunismo, en el sentido más extenso de propiedad común de bienes, es el segundo integrante del ethos de la ciencia. El avance de ésta no es el fruto de labores aisladas, sino de un trabajo colectivo de colaboración social. Las teorías y leyes no son de uso exclusivo de sus descubridores, todo a lo que pueden aspirar estos es al reconocimiento social por su aportación al conocimiento humano. Este carácter se pone de manifiesto en el reconocimiento al trabajo de generaciones pasadas, como queda reflejada en la frase atribuía a Newton: “si he visto más lejos es porque estaba subido sobre hombros de gigantes”.
El desinterés es otro elemento básico de la ciencia. Como hemos dicho, el científico solo puede aspirar a alcanzar el reconocimiento de la comunidad científica. Esto puede dar lugar a la aparición de procesos fraudulentos. Ahora bien, la necesaria verificabilidad de las teorías científicas y el descrédito al que pueden verse abocados aquellos científicos sin escrúpulos, hace que la existencia de fraudes en el mundo de la ciencia sea mucho menor que en otros campos o actividades sociales.
El último ingrediente del ethos científico es la actitud de escepticismo organizado. Es una obligación en el mundo científico no emitir un juicio hasta disponer de datos suficientes. Sólo aquellas propuestas con amplio apoyo consensual son seleccionadas. Esto es, la ciencia avanza mediante un proceso de selección crítica. Es precisamente este escepticismo lo que ha confrontado a la ciencia históricamente con otras instituciones, como la Iglesia. Como afirma R.K. Merton, la oposición a la ciencia parece asociarse a una aprensión difusa de que el escepticismo es una amenaza para la actual distribución de poder.
De lo visto anteriormente, podemos inferir algunas actitudes típicas del mundo de la ciencia, ligadas íntimamente al espíritu científico: respeto a la diversidad, honestidad, tolerancia, necesidad de libertad e independencia, predisposición al trabajo en grupo, objetividad, tenacidad, escepticismo y espíritu crítico.





Avance Tecnologico como producto del Conocimiento Cientifico

 
 

AVANCES TECNOLÓGICOS DE VENEZUELA:


Venezuela ha contado con varios científicos que han contribuido de manera notable a las ciencias naturales y médicas, así como al avance tecnológico. La primera vacuna para la cura de la lepra y contra laleishmaniasis fue desarrollada por Jacinto Convit.


En el campo de la tecnología, Humberto Fernández Morán contribuyó al desarrollo del microscopio electrónico y del bisturí de diamante, ésteúltimo de su propia inventiva, y fue el primero en introducir el concepto de crioultramicrotomía.


Históricamente, el primer vestigio de tecnología hecha por venezolanos se encuentra en el desarrollo de la pinza de Rincones, que permitía recuperar piezas en los pozos petroleros.


Las labores actuales en el campo de la tecnología incluyen el desarrollo del Tren Electromagnético Venezolano (TELMAGV), y la activación del Simón Bolívar I, el primer satélite venezolano, el cual fue lanzado en 2008, y con el que se espera agilizar los servicios comunicacionales, e impulsar la telemedicina y la educación en el país. 



Con el lanzamiento del satélite Miranda y la instalación de la Boya oceanográfica en el país, se logró estar en  la vanguardia  en cuanto a avances científicos y tecnológicos se refiere.
Para Venezuela esto representa un gran adelanto, ya que  permitirá  realizar mejoras para el futuro de la sociedad.
Con Miranda se han podido capturar imágenes asombrosas que  servirán en la planificación, entre tanto, con la Boya  se facilitarán los estudios climatológicos.
Sin embargo, en el resto del mundo se presentaron este año grandes inventos que también  han sorprendido, dando paso a nuevos hallazgos,  desde fotografías en la Luna, hasta nuevos planetas.
Objetivos de la Innovación Tecnológica

Mejorar la competitividad de las empresas aumentando el nivel tecnológico mediante la creación de nuevas tecnologías aplicadas a  productos y procesos.

Gestionar la concesión de ayudas públicas para la mejora de la tecnología.

Fomentar las tareas de investigación y desarrollo.

Potenciar la colaboración entre empresas, universidades y centros de investigación.

Promover la transferencia de tecnología y organiza sesiones de divulgación que ponen en contacto la oferta y la demanda de tecnología.

Canaimitas

De las 2 millones 087 mil 840 computadoras Canaimitas entregadas hasta la fecha, 156.951 han sido ensambladas en Venezuela. A pesar de ser un proyecto que se inició a partir del año escolar 2009-2010, este año se logró romper récord, la Superintendencia de Seguridad Informática certifica este proceso y sus contenidos; se ensambla el computador en Industrias Canaima y la Compañía Anónima Nacional de Teléfonos de Venezuela (Cantv) adquiere los equipos para entregarlos.


 


La Gestión de Tecnología es un conjunto de pasos o actividades fundamentados en máquinas y herramientas que permitan lograr un objetivo o culminar un proceso, generalmente esta directamente relacionada con equipos informáticos y electrónicos que permitan almacenar y manipular información. Con todo esto, se busca aumentar y reforzar los conocimientos humanos y con ello cambios y creación de nuevas herramientas, que permitan satisfacer sus necesidades existentes y las nuevas que puedan surgir. Por su relevancia en el alcance de objetivos, la gestión tecnológica no puede faltar en las empresas, puesto que al promover el desarrollo humano permite aumentar la productividad y por lo tanto los ingresos de la misma, además de ser una influencia para la economía del país y de la empresa en cuestión.



En lo que respecta a la empresa, pues es lo que va a apoyar las tareas de las áreas de trabajo para que puedan aumentar la capacidad que contribuya al logro de las metas que se tengan. Sin embargo, indiferentemente sea cual sea la rama a la que se dedique la empresa, siempre encontraremos la tecnología, y las empresas buscarán de innovar y mejorar las tecnologías que utilizan con finalidad de que su empresa sea más rentable y de alta competitividad. La Gestión de Tecnología de la Información permite el desarrollo de la sociedad, ya que esta constantemente en la búsqueda de innovaciones, lo que permite la creación y uso de nuevas herramientas tecnológicas


En el ámbito empresarial la aplicación de nuevas prácticas facilitan la evolución y crecimiento de planes y estrategias tecnológicas. Actualmente por la rapidez que evoluciona el mundo, partiendo de sus exigencias, competencias, necesidades y retos es vital tener siempre presente la evolución de la tecnología tomando en cuenta su gestión, innovación, elementos y condiciones, a lo que respecta su participación en el mercado y el papel fundamental que posee en cualquier empresa. Sin duda el buen uso de la tecnología en su nivel macro es uno de los determinantes más importantes para el éxito organizacional en cuanto a la optimización de recursos, procesos y resultados

Estado Actual de la Ciencia

 


Los progresos de la ciencia han sido muy rápidos en los países desarrollados; en cambio, en los países subdesarrollados su adquisición es tan lenta que cada día la diferencia entre dos tipos de países se hace más grande. Dicho retraso contribuye a mantener e incluso a agravar la situación de dependencia de los países subdesarrollados con respecto a los desarrollados.


Como la ciencia ha pasado a formar parte de las fuerzas productivas en mucho mayor medida que nunca, se considera ya que hoy se trata de un agente estratégico del cambio en los planes de desarrollo económico y social.
La ciencia ha llegado al punto de influir sobre la mentalidad de la humanidad. La sociedad de hoy no esta cautiva en las condiciones pasados o en las presentes, sino que se orienta hacia el futuro. La ciencia no es simplemente uno de los varios elementos que componen las fuerzas productivas, sino que ha pasado a ser un factor clave para el desarrollo social, que cala cada vez más a fondo en los diversos sectores de la vida.
La ciencia trata de establecer verdades universales, un conocimiento común sobre el que exista un consenso y que se base en ideas e informacion cuya validez sea independiente de los individuos. Hay algo que pienso que es de gran importancia resaltar y es que el papel de la ciencia en la sociedad es inseparable del papel de la tecnología.
La Tecnología no solamente invade toda la actividad industrial, sino también participa profundamente en cualquier tipo de actividad humana, en todos los campos de actuación. El hombre, moderno utiliza en su comportamiento cotidiano y casi sin percibirlo una inmensa  avalancha de contribuciones de la Tecnología: el automóvil, el reloj, el telfono, las comunicaciones. entre otras.  
Ciencia: el conjunto de conocimientos racionales, ciertos y probables, obtenidos metódicamente, mediante la sistematización y la verificación y que hacen referencia a objetos de la misma naturaleza
Tecnología: está presente en todos los ámbitos de la vida cotidiana. De una forma u otra, casi todas las actividades que realizamos a lo largo del día implican la utilización de algún dispositivo tecnológico.


La ciencia y la tecnología como fuerzas productivas de la sociedad moderna

Los productos tecnológicos constituyen uno de los resultados de la actividad creativa del hombre. Ellos completan y adecuan el cuadro de la realidad a las necesidades de la sociedad. Estos productos, al contrario de lo que ocurre con los conocimientos que aporta la ciencia, poseen primero un carácter ideal y, posteriormente, adoptan una forma material específica.
Los sistemas biológicos en lo fundamental, se adaptan al medio circundante; a diferencia de éstos, la sociedad humana, con una esencia social, se manifiesta como un sistema que modifica al medio -ejerce una función transformadora sobre él- para hacerlo habitable y adaptar la naturaleza a sus necesidades.2
Se entiende por proceso de transformación de la ciencia en una fuerza productiva inmediata, a la paulatina transformación de esta en un factor necesario del proceso productivo, al influjo creciente de la ciencia sobre todos los elementos materiales de las fuerzas productivas.
Si el conocimiento representa la transformación del objeto material en ideal, el movimiento de la ciencia hacia la esfera productiva representa un proceso de transformación de lo ideal en material.
Tanto la ciencia como la tecnología se han convertido en una fuerza productiva inmediata de la sociedad moderna, es decir, en un factor necesario del proceso de producción que ejerce una creciente influencia no sólo sobre los elementos materiales -y hasta espirituales- de las fuerzas laborales, sino que alcanza también a todas las esferas de la actividad humana.
La utilización sistemática de los conocimientos científicos y de las nuevas formas materiales generadas en el sector tecnológico, se ha impuesto como condición para el desarrollo social. Su utilización constituye una de las tendencias que con mayor fuerza caracteriza a la sociedad moderna y ejerce en ésta un empuje cada vez más creciente.
La fusión de la ciencia con la tecnología y de ésta con la producción material en general, así como la conversión de la ciencia en fuerza productiva inmediata, son rasgos característicos del cambio cualitativo radical que actualmente se opera en las fuerzas productivas. Por ello, el progreso histórico de la ciencia y la tecnología no es más que un aspecto del desarrollo histórico del ser humano, como la principal fuerza productiva de la sociedad.
Se hace referencia no sólo a los conocimientos científicos, sino también a la ciencia en general, el proceso de conversión de ésta en fuerza productiva inmediata consiste asimismo en que los eslabones de la investigación científica pasan a ser elementos importantes de las empresas industriales, que se incluyen directamente, sin ninguna mediación, en la esfera de producción material. 

 

Algunas reflexiones críticas

Dije antes que en América Latina la reflexión sobre CTS ha derivado en mayor medida hacia la constitución de un campo de conocimientos que hacia la formación de un movimiento social. En lo que caracterizamos como los inicios de la problemática CTS, sus cultores —independientemente de su posición o perspectiva teórica— parecían estar comprometidos, en mayor o menor medida, en una militancia crítica de la ciencia y la tecnología. Respecto a la ciencia, la crítica hacia la dependencia cultural de la ciencia latinoamericana pretendía revolucionar la orientación de su desarrollo hacia los problemas de la sociedad local. De la misma forma, los planteos en torno a las políticas tecnológicas y a las críticas hacia las instituciones heredadas o trasplantadas de tales políticas buscaban movilizar los resortes del Estado (e inducir a políticos, empresarios, científicos, funcionarios) en pos de decisiones y mecanismos que aseguraran un desarrollo tecnológico acorde con las necesidades nacionales. Con este carácter, el esfuerzo intelectual llevado a cabo en los 60-70 se encaminó hacia la conformación, por lo menos tácita, de un movimiento de opinión y presión social.
Como vimos, ahora la política se ha transformado en gestión y la militancia del movimiento en formación de expertos. De ahí que, sea por el acotamiento al medio académico de los tópicos de conocimiento de CTS, sea por la lógica de la administración como principio de adaptación a los dictámenes de la competitividad internacional, el esfuerzo intelectual de CTS prescinde por ahora de su carácter movilizador y de su pretensión de cambio.
Esto puede verse con claridad si tenemos en cuenta qué tópicos predominan en la formación CTS en América Latina. De un total de 16 programas de postgrado vinculados al campo en universidades latinoamericanas, 9 están dirigidos a la formación de gestores en tecnología e innovación, 1 relacionado con la formación en economía de la innovación como núcleo central (aunque combine con formación en gestión tecnológica), 4 coordinan asuntos de gestión con una visión más amplia de la problemática de las políticas en ciencia y tecnología, y 2 vinculan estudios sociales de la ciencia y la tecnología con análisis organizacionales y de gestión desde una perspectiva no predominantemente administrativa.
En términos generales, el perfil profesional que los programas de formación proponen a sus alumnos es el de adquirir «pericia» en los manejos gerenciales, sobre todo de la tecnología dentro de las empresas, y, en menor medida, en las organizaciones de I+D o en los organismos públicos y privados de promoción y financiamiento de ciencia y tecnología.
Un estudio realizado por Dagnino, Thomas y Gomes, basado en una muestra de 312 trabajos presentados a los principales eventos académicos de la región durante 1996, presenta la siguiente distribución según los enfoques disciplinarios:
· ética y filosofía: 3%
· sociología e historia: 11%
· política (incluyendo políticas micro institucionales y también macro de alcance nacional o regional): 17%
· economía de la innovación: 24%
· administración y gestión: 45%


Por otra parte, dadas las características de los trabajos, los autores señalan el predominio claro de: a) los estudios aplicados sobre los de naturaleza especulativa o teórica; b) los estudios de caso y sectoriales sobre los comparativos y nacionales o regionales; c) los estudios micro sobre los macro; d) los estudios administrativos y económicos sobre los políticos, sociológicos y éticos.
Creo que vale la pena llamar la atención sobre estos resultados. En primer lugar, el predominio disciplinar parece subrayar la importancia de los criterios de eficiencia administrativa y tecnológica. Por una parte, la baja participación de estudios de tipo sociológico sugiere una escasa penetración de las perspectivas intelectuales que enriquezcan la comprensión de actores y de procesos en sus relaciones sociales. El pobre interés en estudios de políticas macro sugiere quizá la falta de motivación de parte de la intelectualidad del campo por aportar comprensión y rectificación al papel de los poderes públicos y a la viabilidad de sus programas. La poca preocupación por cuestiones éticas sugiere el soslayamiento de un punto de vista crítico sobre las consecuencias o el ejercicio del poder del conocimiento científico y la tecnología.
El predominio de estudios micro reitera el bajo interés por el impacto y la relevancia social de las cuestiones de la ciencia y la tecnología. Como antes dijimos, en apariencia la orientación predominante privilegia la acumulación de experiencias micro y de las individuales como estrategia agregada de cambio social, sin reparar en los procesos de escala global, propia de los actores políticos del sistema: Estado, movimientos sociales, partidos políticos, corporaciones (como las empresariales y científicas). Estos son actores ausentes en la interpretación latinoamericana del escenario CTS. La misma apreciación cabe si tenemos en cuenta el predominio de los estudios de caso por encima de los comparativos o de nivel nacional y regional.
Pero la gran ausente, tanto en este recuento de trabajos de congresos como en los programas de formación CTS, parece ser la misma sociedad. En efecto, la S de las siglas CTS debería referirse más a lo «social» como categoría cognitiva, que a la «sociedad» como ámbito de desarrollo de los fenómenos y como sujeto colectivo. Nada permite suponer que en interés de los cultores del campo se pretenda una democratización de la ciencia y la tecnología, una apropiación de su dinámica y de sus resultados por parte de la sociedad en su conjunto. Llama la atención que, por una parte, no existan trabajos o programas (en medida relevante) que destaquen desde un punto de vista crítico los impactos tecnológicos sobre la vida de la sociedad (calidad, tejido social, integración social, distribución de beneficios, etc.); por otra, que no se registren estudios o programas de formación destinados a plantear la cuestión de la divulgación científica y tecnológica como procesos de apropiación simbólica por parte de los ciudadanos respecto de los contenidos de la ciencia y la tecnología. 


Se ha puesto en uso el concepto de «sociedad del conocimiento» como una categoría gnoseólogica de la idea de sociedad postindustrial. En la región se repite la necesidad de avanzar sobre el desarrollo de este tipo de sociedad si no se quiere perder el tren de la historia. Pero una sociedad así no es posible sin la democratización del conocimiento.
Tal es, a mi juicio, la carencia fundamental de la evolución del campo CTS en la región; una carencia que quizás se explique por la escasa atención brindada a los problemas de la ciencia y la tecnología a lo largo del proceso educacional del individuo. Esta es una tarea pendiente que no se restringe a facilitar la comprensión de los contenidos estáticos de la ciencia, sino a entender su dinámica de producción, de forma que pueda romperse la exclusión a partir de lo esotérico y la sociedad se apropie del contenido y evolución del conocimiento.